Cada vez somos más los que nos adaptamos al teletrabajo desde casa, y por eso todo el mundo se apresura a aprobar nuevas normas para dar a los trabajadores los mismos derechos que ya tenían pero desde casa

Persona usando un ordenador, con una jarra de agua, un teléfono móvil y libretas sobre la mesa

Actualmente, necesitamos un conjunto de leyes completamente nuevo para el teletrabajo desde casa y debemos aceptar que tendrán que ser distintas de las leyes laborales al uso.

Conforme el año ha ido avanzando, el teletrabajo desde casa no ha hecho más que aumentar. Por esto, se ha asentado ya la idea de que no son unas medidas temporales, sino algo que ha venido para quedarse.

Muchas empresas asumen que el cambio de condiciones laborales será permanente, y muchos empleados ya solicitando el teletrabajo desde casa.

La capacidad de las telecomunicaciones e Internet implica que no es necesario reunir a muchas personas en el mismo edificio para que se comuniquen, colaboren y cooperen. Pueden hacerlo desde cualquier lugar y la llegada del COVID-19 ha acelerado aún más el proceso.

El problema se encuentra en que las leyes laborales no están pensadas para teletrabajar desde casa, asumen que los teletrabajadores son iguales que el personal de oficina, solo se diferencia la ubicación. Las leyes propuestas tienen como objetivo asegurar que el teletrabajo desde casa tenga los mismos derechos que cuando estaban en la oficina.

No deberían ser tratados de igual forma que el personal de oficina ya que no es la misma relación en el teletrabajo desde casa. Las empresas hacen reuniones online, pero el vínculo ente la empresa y el trabajador ha cambiado. Los empleadores no tienen una idea real de lo que sus trabajadores están haciendo durante el día, y ver el rendimiento es más difícil.

Además, el teletrabajo desde casa es más barato para el personal también. Los empleados podrán ahorrar en desplazamientos y en comer fuera de casa. De hecho, el teletrabajo desde casa puede incluso desarrollar proyectos a la vez que su actividad principal, con los que complementar sus ingresos.

El temor del teletrabajo desde casa es que si sale caro, podría ser sustituido por autónomos. No es fácil que este modelo se mantenga sin perjudicar a largo plazo.

 
Autor: Sección Comercial
Categorías: Empresas

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