Todos hemos oído la expresión “el cliente siempre tiene la razón”. Pero esto es realmente relativo. Existen clientes que valoran el trabajo de las empresas, pero en cambio hay otros que no y piensan que pueden tratar al trabajador como quieran. 

Los que no valoran el trabajo y tratan mal a los trabajadores son los llamados malos clientes o clientes tóxicos. Los que hacen que el trabajo pese. Pero, menos mal, que existen buenos clientes que hacen que los negocios sigan adelante. 

¿Quiénes son los clientes tóxicos?

La profesionalidad es lo más importante de un negocio. Un cliente que cueste más que lo que aporta, se debe dejar ir. Y ya no solo debemos mirar por la rentabilidad, sino que a veces el comportamiento de un cliente tóxico nos puede afectar de otras maneras. Ya que hay costes psicológicos que es mejor no pasar.

Algunos de los rasgos de los clientes tóxicos para identificarlos

  • Quieren que todo lo que piden. El cliente exige demasiadas cosas que no tienen ningún sentido.
  • Están constantemente cuestionando los conocimientos y habilidades del trabajador. Si no se responde a todas sus exigencias, suelen poner en duda al trabajador en todo momento. Da igual la opinión del experto, ellos creen que la empresa es subordinante a ellos.
  • Lo quieren todo en el momento. Es cierto que la rapidez y la calidad de los servicios siempre es fundamental. Pero cuando lo quieren todo al momento, sin dejar margen de tiempo, es claramente algo imposible y agotador.
  • Cambian todo el rato de opinión. No paran de cambiar de opinión y nunca están conformes. No reflexionan sobre lo que quieren. Incluso en algunas ocasiones alegan cosas injustificadas para evitar el pago.
  • Quieren disposición absoluta para ellos. Aunque se le diga el tiempo estimado del trabajo, estos clientes no quieren esperar dicho tiempo. Quieren toda la atención.
  • Agotan la energía del trabajador. Cuando se tiene un cliente tóxico, el trabajador siente que su energía vital se consume. Al final, esto se convierte en un estrés que afecta a la vida personal.

despedir malos clientes

Beneficios de despedir a los malos clientes

Un cliente normal se puede manejar mejor o peor. Pero un cliente tóxico es necesario dejarlo ir cuanto antes.

  • Más rentabilidad en el negocio. Los clientes tóxicos no son rentables. Puede que paguen sus facturas, pero el tiempo dedicado a ellos y el estado mental del trabajador no tiene precio.
  • Más motivación en el trabajo. Hacer lo que gusta y que valoren el trabajo, recompensa a todo el mundo. Una vez despedido el mal cliente, el trabajador sentirá alivio y ganas de seguir trabajando con los clientes satisfechos y respetuosos.
  • Los buenos clientes se verán beneficiados. Ya que al no estar los malos clientes, que consumen demasiado tiempo, se puede dedicar más tiempo a los demás. La relación entre cliente y trabajador se verá en aumento.
  • Confianza en uno mismo. Al no estar cuestionado e infravalorado constantemente, el trabajador tendrá más seguridad en si. Y muchas veces, de esta manera, el trabajador puede desconectar mejor su vida personal de la profesional. Tendiendo mejor rendimiento y mayor felicidad en cada parte de su vida.
  • Mejor reputación. La confianza y los buenos clientes que has conservado te recomendarán más. Ya que estarán más satisfechos con tu trabajo sin los malos clientes.

Despedir a los clientes de cualquier empresa o sector servicios es fundamental. Si se tiene la opción, es mejor comunicarlo por correo electrónico, así no se generan malentendidos. Es mejor exponer, siempre con educación y respeto, que la relación laboral no funciona y que tiene que terminar.

Si se tiene que despedir en persona, como suele ocurrir más a menudo en el sector sevicios, se recomienda terminar con lo que ha pedido el cliente cuanto antes y, de forma respetuosa y educada, se le invita a marchar. Es importante no perder nunca el control, demostrando que se es un buen profesional.

¿Alguna vez os habéis encontrado con un cliente tóxico?

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *