Ni que decir tiene que hacer la declaración de la renta es uno de los trámites más importantes que hay que hacer como persona física o como empresa. Y es que solo de ese modo es como se puede dejar constancia, de cara al estado, nuestra situación en lo que a los pagos de los impuestos se refiere. Pero, ¿cómo ponernos al día con la Agencia Tributaria? Ahí van los 3 métodos que existen y que mayor índice de eficacia tienen.

A través de programa PADRE

Si eres de esas personas que tiene los conocimientos suficientes para ponerse al día con la Agencia Tributaria, el programa PADRE es perfecto. Se trata de una aplicación completamente gratuita que puedes descargarte en tu ordenador personal. Una vez que la arrancas, el sistema te irá guiando a través de una serie de pasos que tendrás que completar para dejar constancia de tu situación financiera. Una vez finalizado el proceso, el propio sistema te mostrará el resultado de la misma. En este punto podrás proceder a enviarla o solicitar una revisión.

Mediante cita con la Agencia Tributaria

En el caso de que no dispongas de los medios, de los conocimientos o del tiempo suficiente, esta es una buena opción. Se concertará una cita previa con algún agente de la Agencia Tribitaria. A dicha cita habrá que acudir con nuestra identificación y con todo el material que creamos que puede ser sensible de declarar. Dicho esto, será el agente el que realice la declaración de la renta en base a los datos fiscales que tiene de nosotros. El proceso es muy similar al programa PADRE con la salvedad de que en esta ocasión, el agente nos puede guiar y aconsejar a la hora de tomar unas acciones u otras. Al finalizar todo el proceso, del mismo modo que sucedía anteriormente, nos solicitará nuestro consentimiento para proceder a la firma de la declaración.

A través de un gestor externo

Esta última alternativa también es muy interesante. Mediante una cierta cantidad de dinero se pueden contratar los servicios de un gestor. Esta persona nos asesorara en todo lo que necesitemos a la hora de ponernos al día con la Agencia Tributaria. Nos pedirá nuestros datos, nos explicará las consecuencias de tomar unas acciones y otras y, finalmente, nos pedirá el consentimiento para formalizar la tramitación. La gran ventaja radica en que el gestor, por norma general, siempre nos va a poner sobre la mesa todas las alternativas que tenemos. Con sus pros y sus contras. De esta manera siempre se podrá rebajar la cuantía a pagar haciendo uso de mecanismos legales a los que muy pocas personas tienen acceso por falta de conocimiento.

En cualquiera de los casos, lo importante es anticiparse al trámite y comenzar a hacerlo antes de que el plazo se agote. Solo de esta manera podremos realizar declaraciones complementarias que nos permitirán rectificar datos o aportar información adicional que nos soliciten. Y es que, en más de una ocasión, un cambio en la normativa o similar nos puede jugar una mala pasada a la hora de hacer la declaración de la renta.

 

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