Lamentablemente los despidos improcedentes son cada vez más comunes en España. Si te han despedido y no estás de acuerdo con la decisión o consideras que ha sido un despido injustificado, entonces es posible que hayas sido víctima de un despido improcedente, por lo que debes considerar consultar con un abogado laboralista. Sin embargo, no hay motivo para desesperarse ya que existen soluciones concretas y procedimientos claros que podrían ayudarte a solventar esta desagradable situación.

¿Qué es un despido improcedente?

Se considera como despido improcedente una decisión unilateral sin justificación jurídica. Para proceder ante esta situación, lo más recomendable es que la persona afectada acuda a un despacho de profesionales en esta área, como los ofrecidos por los abogados en Córdoba. Sin embargo, es importante tener en cuenta algunos aspectos básicos que permitirán entender si se trata de un caso de despido improcedente.

En primer lugar, es importante aclarar los tres tipos de despido contemplados por la ley española. El primero es el despido procedente, en el cual el empleador procede de forma legal y justificado. El segundo es el despido nulo, que se da por causas discriminatorias, porque viola los derechos y libertades fundamentales del trabajador o porque pretende empeorar las condiciones laborales. El tercer tipo de despido, que nos compete en este caso, es el despido improcedente, que se puede dar por la falta de legalidad en el despido o porque las razones no están claramente justificadas.

Para que un despido sea calificado como improcedente, es necesario que sea impugnado ante el orden judicial en un plazo no mayor a 20 días hábiles a partir de la notificación del despido. Si no se llega a un acuerdo entre las partes, entonces deberá abrirse la vía judicial.

En caso de que el empleador reconozca que el despido ha sido improcedente, puede abonar la indemnización correspondiente al momento de entregar la carta de despido o también, puede negociar dicha indemnización con el trabajador antes de que se abra la vía judicial. Dependiendo del caso, está la posibilidad de que el empleador puede reconocer el caso y proponer la reincorporación del trabajador.

Causas de un despido improcedente

El procedimiento correcto que se debe seguir en caso de despido está recogido en los artículos 51 al 55 del Estatuto de los Trabajadores. Aunque cada tipo de despido tiene características y procedimientos particulares, todo despido debe llevarse a cabo de acuerdo con lo establecido por el mencionado estatuto. Las causas principales para declarar la improcedencia de un despido son dos: 1) por incumplimiento de los requisitos formales; o 2) por incumplimiento de los requisitos materiales.

Por requisitos formales se entiende el correcto procedimiento que debe seguirse en caso de despido que abarca tres requisitos: primero, la carta de despido debe ser entregada por escrito y en mano directamente al trabajador; segundo, los motivos del despido deben ser claramente justificados; tercero, se debe informar de la fecha exacta a partir de la cual el despido se hace efectivo.

En cuanto a los requisitos materiales se refiere a la claridad de las razones por las cuales se lleva a cabo el despido. Las causas de un despido pueden ser económicas, tecnológicas, organizativas o de producción, pero en todo caso estas deben ser especificadas y justificadas al momento de proceder con el despido.

¿Qué hacer en caso de despido improcedente?

Si sospechas que has sido víctima de un despido improcedente, recuerda que cuentas con 20 días hábiles para actuar. Una vez que hayas valorado las razones que han justificado el despido, si éstas no cumplen con los requisitos antes señalados, entonces lo que debes hacer es solicitar la asesoría profesional de un abogado laboralista. Frente a un despido improcedente, hay dos cosas que el empleado puede hacer:

  • La primera es aceptar el despido, en cuyo caso tendrás 15 días para presentar la solicitud de desempleo.
  • La segunda es que, si hay buenas razones para considerar que el despido ha sido improcedente, entonces deberás firmar la documentación necesaria para iniciar acciones legales.

En caso de que la persona afectada decida proceder legalmente, debe presentar una alegación ante el Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación en el periodo de tiempo establecido. Finalizado el trámite, si el juez determina la improcedencia del despido, la persona tendrá derecho a una indemnización.

 

 
Autor: Marta Reina
Categorías: Empleo

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