Una startup es una empresa que desde que nace se concibe como grande. Es decir, está pensada para escalar y crecer rápidamente. Aplicando tecnologías innovadoras, no para quedarse como pequeña empresa.

Las startup, para considerarse como tales, deben expandirse en acceso y clientes nuevos. Es decir, a través de los canales tecnológicos que hoy ofrece el mundo, deben estar disponibles para cualquiera. Y con la facilidad suficiente para que se sumen más personas.

Esto quiere decir que una startup es una empresa que nace con gran ambición. Pues ya se piensa exitosa aunque esté iniciando. Sin embargo, esa frase ‘ambición en una startup’ suele ser criticada por la connotación de la ambición. Pero no debe ser así.

Lo primero que debes hacer es entender que hay que perderle el miedo a la palabra ambición. Esta por sí misma no tiene ningún efecto en ti, pues hay muchos que piensan que decirle a alguien ambicioso es un insulto. Pues se le está tachando de egoísta, de quererlo todo para sí mismo o hasta de querer pasar por encima de cualquiera. Cuando en realidad se trata de conseguir lo que se quiere. Hablar de ambición es una startup es hablar de tener el deseo de alcanzar el cielo y de buscar en la creatividad, la recursividad, el profesionalismo y las buenas ideas. Lo mejor para llegar a lo más alto.

Eso significa que la ambición es una motivación constante. Pues cada éxito es sinónimo de poder llegar más lejos. Así, siempre se querrá buscar lo mejor. Un mejor local comercial, una mejor publicidad, un mejor equipo, etc.

Además, si ya te has decidido por montar tu propio startup, es porque ya existe una ambición ahí. La de no conformarse con un trabajo común y corriente. La de hacer las cosas mejor que la manera en la que ya se hacen. O satisfacer una necesidad o resolver un problema que estás viendo.

Así que para enfocar la ambición y obtener buenos resultados, debes tener en cuenta lo siguiente.

Claves para obtener buenos resultados con ambición en tu startup

  • Identifica el problema y conócelo a profundidad. Si has pensado en una solución, tal vez es bueno que mires el problema. Ya que le verás más perspectivas y de ahí pueden partir más ideas.
  • El equipo estrella. Como lo hemos dicho, armar un equipo ‘top’ puede hacer la diferencia para tu startup. Busca armar un equipo interdisciplinar para tener diferentes puntos de vista. Pero que sean personas con las que la comunicación, la creatividad, la presión y el trabajo en equipo se den de buena forma. Si solo pelean, nunca tendrán éxito.
  • Conoce el mercado. Clientes, colegas, competencia, inversionistas, etc. Debes conocer a todos los que rodean el mercado en el que piensas apostar. Pues así podrás identificar qué tan bien está pensada tu idea. Si es muy común, si debes modificarla o si es rentable. En fin, identificarás fortalezas, amenazas, oportunidades y debilidades.

En una startup es vital tener la persona experta en negocios. Alguien que tenga esa visión de éxito y te la transmita. A través de esa persona o ese equipo de trabajo, canalizarás la ambición en tu startup. De esta manera darás formar a tus expectativas y metas.

 

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